“28. Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
29. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;
30. porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.”
Mateo 11:28-30
Estos versículos, que leemos hoy, contienen tanta pasión, tanto amor, que estremece nuestro corazón. Jesús, conociendo nuestra precaria condición espiritual ve en nosotros una tremenda carga que nos embarga, a causa del pecado que mora en nosotros, pues no se trata de cansancio físico al que Jesús se refiere, sino el cansancio emocional, mental, debido al tremendo e infructuoso esfuerzo que hacemos para salir de los problemas, de las circunstancias adversas, del esfuerzo que hacemos para “llevar la fiesta en paz” como decimos en Chile, para evitar problemas conyugales, familiares, de trabajo, de convivencia, que no nos entienden, que nos tratan de insoportables, etc., y todo eso nos desgasta anímicamente, nos quita las fuerzas para continuar, nos debilita, y nos sentimos agobiados, y cansados.
Por eso Jesús vino en nuestro rescate, Él nos vió y tuvo misericordia, y se compadeció de nosotros, y nos dice: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”… maravilloso Dios..!! ¿Quién como tú que se compadece de nosotros, y además nos ofrece su descanso?. Gracias Señor por mirar nuestra condición y mostrarnos el camino de nuestra salvación. Gracias Señor porque me amaste, y pasaste por alto mi maldad, y me ofreces vida eterna. Si usted aún no conoce a Dios y su grandeza, acepte la invitación de Jesús y venga a Él, y su vida realmente cambiará, y el gozo y la paz que solo Él sabe dar, serán para usted. Hoy es día de salvación, venga a los pies del Maestro. Contáctanos.
Pr. Herman Gajardo P.


Sé la primera persona en compartir una reflexión.