“3. Aunque un ejército acampe contra mí, No temerá mi corazón; Aunque contra mí se levante guerra, Yo estaré confiado.”

Salmo 27:3

El sentirse seguro y confiado, es el anhelo de cada uno de nosotros, pero muchas veces las circunstancias adversas se nos multiplican y no somos capaces de enfrentarlas, y nos desanimamos, y el agobio nos invade, y tratamos de sobreponernos, y animarnos, pero no lo logramos, y es ahí cuando el Señor nos susurra que Él está a nuestro lado, y en nuestro corazón sentimos su voz al leer su Palabra y encontrar en ella la paz, el consuelo, la luz, la respuesta que necesitamos, y aunque el enemigo insista en perturbarnos, y los problemas parezcan imposibles de solucionar, y los ataques sean más numerosos, el versículo que leemos hoy nos recuerda algo que nunca debemos olvidar: “Aunque un ejército acampe contra mí, No temerá mi corazón”, Amén..!! No temerá mi corazón..!! No tendré miedo..!!, no importa la cantidad de circunstancias adversas, yo no tendré miedo..!!.

Después, el Rey David sigue escribiendo: “Aunque contra mí se levante guerra, Yo estaré confiado”, Amén..!!, la confianza de David era plena, el enemigo no logró amedrentarlo, David había visto una y otra vez el poder de Dios manifestarse, por eso él escribió muchos salmos exaltando la grandeza de Dios, y nos insta a depender de Él, a no preocuparse por los constantes ataques del enemigo pues, “de todos ellos nos librará el Señor” (2 Timoteo 4:18), por lo cual nuestra confianza debe estar puesta solo en el Señor, vendrán problemas, vendrán aflicciones, vendrán dificultades, y solo debemos confiar en el Señor, “Él ya venció al mundo“ (Juan 16:33). Por lo tanto, si estás viviendo alguna dificultad, si estás temeroso por algo, “No temas, cree solamente” (Marcos 5:36).

Pr. Herman Gajardo P.