“42. Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.”
Hechos 2:42
El versículo que leemos hoy, comienza diciéndonos: “Y perseveraban”, dándole la debida importancia que se merece el ser perseverante, pues, el no transar, a pesar de las dificultades, o seguir adelante a pesar de las vicisitudes de la vida, es algo que se cultiva en base a ser leales a los principios aprendidos, y a lo experimentado en relación a tomar decisiones correctas, y persistir, insistir, mantenerse firme sin fluctuar, siguiendo las ordenanzas de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. En el caso de los discípulos y seguidores, ellos no se rindieron en la tensa espera, se mantuvieron en ese aposento alto, y eso es un referente a tener en cuenta para nosotros hoy, pues, en todo lo que tenemos que hacer ministerialmente y en nuestros compromisos cotidianos, debemos todos ser perseverantes, seguir adelante, no importa lo que tengamos que sufrir, soportar o esperar.
El versículo nos aclara acerca de en qué perseveraron los hermanos en los inicios de la Iglesia, y el escritor nos dice: “en la doctrina de los apóstoles”, pues debemos mantenernos fieles a la doctrina aprendida por los apóstoles directamente de Jesús, y que tenían que compartir para establecer los cimientos de la Iglesia naciente. Luego, el versículo continúa: “en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones”, qué interesante leer estos principios, primero la doctrina, luego la comunión, y la tremenda importancia que tiene el reunirnos, para el compartimiento del pan, el alimento necesario para nuestro sustento físico y nuestro crecimiento espiritual, y el versículo cierra con la importancia de la oración, personal, en familia, y en conjunto con la hermandad. Asista y reúnase con su congregación, y oremos uniendo nuestras voces para adorar al Señor. Contáctenos.
Pr. Herman Gajardo P.


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