“47. Entonces respondió Pedro: ¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros?

48. Y mandó bautizarles en el nombre del Señor Jesús. Entonces le rogaron que se quedase por algunos días.”

Hechos 10:47-48

El bautizarse es un requisito establecido por el Señor Jesús, para todos los que creen en Él, por lo tanto no se puede obviar este sacramento; en el caso que estamos leyendo en el párrafo bíblico de hoy, el versículo 47 dice: “Entonces respondió Pedro: ¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros?”, dándonos a entender que nada debe impedir que los creyentes se bauticen. Quizás valga la ocasión para aclarar que la orden de Jesús fue: “El que creyere, y fuere bautizado, será salvo”, por lo tanto si usted ya creyó, entonces debe bautizarse, no se niegue a hacerlo, ni tampoco busque excusas para postergarlo. Un bebé no cree aún por lo cual ese bautismo no es válido.

El versículo 48 dice: “Y mandó bautizarles en el nombre del Señor Jesús”, o sea, Pedro al ver que eran creyentes, y más aún si habían recibido el Espíritu Santo, al igual que él y los ciento veinte que se habían reunido en aquel aposento alto en Jerusalén, cumple la orden de Jesús, y los manda a bautizar. Tremendo, Glorioso, Maravilloso… el perfecto plan de Dios de darnos salvación ya estaba en acción, las enseñanzas de Jesús a sus discípulos y apóstoles, son el fundamento de la fe que rige a la Iglesia en todo el mundo. Si usted es creyente pero aún no se ha bautizado, hable con sus autoridades en su congregación y bautícese, ahora que sabe de qué se trata.

Pr. Herman Gajardo P.