“1. Así que, entonces tomó Pilato a Jesús, y le azotó.
2. Y los soldados entretejieron una corona de espinas, y la pusieron sobre su cabeza, y le vistieron con un manto de púrpura;
3. y le decían: ¡Salve, Rey de los judíos! y le daban de bofetadas.”
Juan 19:1-3
Pilato sintiéndose presionado por los judíos, para que Jesús fuese muerto, no quería hacerlo, por lo cual decide hacer azotar a Jesús, de manera de aplacar los violentos ánimos de los judíos y los sacerdotes que le exigían eliminar a Jesús, pero además, los soldados, para burlarse de Jesús, entretejieron una corona de espinas, y la pusieron sobre su cabeza, además lo vistieron con un manto de color púrpura, humillándolo y ridiculizándolo.
¡Salve, Rey de los judíos! le gritaban, y también lo abofeteaban, Jesús no decía nada, cumpliendo así lo que las escrituras profetizaban de Él: “Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca” (Isaías 53:7)… maravilloso Salvador..!! Tremendo ejemplo de fortaleza ante la adversidad, que nosotros hoy, en este difícil tiempo que nos ha tocado vivir, debemos imitar.
Aquellas Palabras, que Jesús un día le dijera a sus discípulos: “en el mundo tendréis aflicción, pero confiad, yo he vencido al mundo”, eran una clara enseñanza para nuestra vida a través de las generaciones que vendríamos, y que Él cumplió a cabalidad en su tormento y agonía previo a su muerte en esa cruz. Nuestra fortaleza es Él, que no nos importen los ninguneos por ser cristianos o evangélicos, las aflicciones serán siempre parte de nuestro caminar, pero de todas ellas nos librará el Señor, Él venció al mundo.
Pr. Herman Gajardo P.


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