“7. Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; considerad cuál haya sido el resultado de su conducta, e imitad su fe.”
Hebreos 13:7
Las sagradas escrituras contienen numerosas alusiones de los pastores y su función como tal, por lo mismo, el trabajo de ellos siempre está en la mira de los miembros de su congregación, así como también por el resto de las personas que los conocen o saben a qué se dedica; ser pastor es algo loable, pero también muy incomprendido, pues todos esperan ver en él, alguien intachable, un referente las 24 horas del día, alguien de confianza al que podemos pedir consejos para nuestra vida, y también para nuestro ministerio en la congregación en la que participamos, y precisamente por ello es que quienes somos pastores debemos ser ejemplo en todo, no solamente con lo relacionado a conocimiento teológico, sino también en nuestro comportamiento familiar, laboral y pastoral.
En el versículo bíblico que leemos hoy, es una enseñanza para quienes han estado bajo la cobertura de un pastor o más de uno, y dice: “Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios”, de manera de tener en cuenta todo lo que aprendieron de ellos, y además el versículo agrega: “considerad cuál haya sido el resultado de su conducta”, o sea, no solamente lo aprendido bíblicamente, o lo relacionado con conocimiento teológico, sino que enfatiza en que se debe considerar cómo haya sido su vida personal y/o familiar, y si su conducta ha sido un ejemplo, pues eso será un referente para nosotros, por lo cual el versículo termina con la siguiente indicación: “imitad su fe”. Los pastores debemos ser hombres y mujeres de fe, la cual deben imitar nuestros discípulos.
Pr. Herman Gajardo P.



Sé la primera persona en compartir una reflexión.