
“13. Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua.”
Jeremías 2:13
A veces cuestionamos a Dios y le preguntamos una y otra vez la razón por la que nuestro clamor no es respondido. Siempre se nos enseñó que debemos orar con fe y así lo hacemos, pero no hay respuesta de Dios. Incluso cuando a nosotros nos parece crucial una respuesta de Dios está no llega y nos sentimos frustrados. Pensamos que pusimos toda nuestra fe y nuestra fuerza en esa oración, incluso les pedimos a otras personas que nos ayudaran a orar, pero la respuesta que esperábamos no llegó.
Si has pasado por alguna situación similar, y dices conocer al Señor, y dependes de Él, entonces es tiempo de analizar y evaluar nuestro desempeño delante de Él, en concordancia con lo que su Palabra nos enseña. Si somos ministros o siervos del Señor, entonces con mayor razón debemos encontrar el porqué estamos experimentando esta situación, que obviamente no es fácil de explicar. ¿Porqué analizar nuestro desempeño?, porque la Palabra leída nos indica que es posible que estemos viviendo lo que Dios le revela a su profeta Jeremías, al cual le dice que su pueblo ha hecho dos males. O sea Dios mismo es el interesado en que su pueblo sepa el porqué ha venido sobre ellos esas situaciones complicadas y no hay respuesta a su oración.
¿Y cuáles son esos males?, primero “me dejaron a mi, fuente de agua viva”... muy interesante, y muy importante. Dios sabe todas las cosas, y conoce el corazón del hombre, por eso Él sabe cuando lo dejamos a Él, y lo relegamos a un segundo plano de nuestra existencia. No le damos a Él el lugar que le corresponde y eso que Él es para nosotros la “fuente de agua viva”, o sea que Él es quien sacia nuestra sed, renueva nuestras fuerzas, y sin embargo a nosotros eso ya no nos importa, pues estamos muy ocupados con los quehaceres para nuestra subsistencia, problemas familiares, sociales, económicos, proyecciones, etc.
Todo esto nos lleva a comenzar a buscar alternativas que sean viables para mejorar nuestros relacionamientos familiares y sociales, además es necesario buscar soluciones y nuevas formas de enfrentar nuestra economía y establecer formas de generar mayores ingresos financieros, y así estamos sumamente ocupados y preocupados de nuestra existencia, y eso que no hemos hablado de lo que está pasando en el mundo, en nuestros gobiernos y las políticas sociales que nos afectan, por lo cual, nos inmiscuimos en todo lo que tenga relación con lo que nosotros opinamos y etc., etc. ¿Sabe como le llama Dios a eso?: “y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua”... o sea buscamos en otro lado todo lo que Dios nos ha ofrecido siempre.
Me atrevo a decir que esa es una muy clara respuesta a esta evaluación, por lo cual es necesario que volvamos a poner nuestra fe y confianza en el Señor y aprender a esperar sólo en Él.
Pr. Herman Gajardo P


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