“6. y si condenó por destrucción a las ciudades de Sodoma y de Gomorra, reduciéndolas a ceniza y poniéndolas de ejemplo a los que habían de vivir impíamente,”
2 Pedro 2:6
En este versículo que leemos hoy, el apóstol Pedro nos trae el ejemplo de condenación por parte de Dios a las ciudades de Sodoma y Gomorra, debido a la perversión sexual que imperaba en ellas (Genesis 13:13). El apóstol escribe: “y si condenó por destrucción a las ciudades de Sodoma y de Gomorra, reduciéndolas a ceniza”, en el capítulo 18 del libro de Génesis, se narra la intercesión de Abraham delante de Dios, para que las ciudades no fuesen destruidas, sin embargo no se halló ninguno que fuese justo, y “el pecado de ellos se ha agravado en extremo” (Genesis 18:20). Para Dios hay un límite, Él no permite que la maldad llegue a su colmo, y sobrepase a sus designios (Genesis 15:16).
Luego, en el mismo versículo, Pedro nos escribe: “poniéndolas de ejemplo a los que habían de vivir impíamente”, o sea, para que nosotros sepamos que Dios cumple su Palabra, porque Él es justo, y los que insisten en pecar deliberadamente tendrán su castigo; muchos aducen que esta vida hay que vivirla libremente, sin reglas, sin límites, incluso agregan que después de esta vida no hay otra, pero, se equivocan, y se rebelan a los principios bíblicos, y lamentablemente esta rebeldía está presente aún en las familias, en los hijos que no se sujetan a sus padres, ni tampoco a las autoridades, y cada uno hace lo que bien le parece, eso es lo que Dios juzgará y condenará. Procuremos nosotros ser fieles y leales a los mandamientos y preceptos que Dios nos enseña en su Palabra.
Pr. Herman Gajardo P.


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