“12. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad.”
Filipenses 4:12
En este versículo que leemos hoy, el apóstol Pablo, hace una tremenda declaración de su fe en el Señor, en quien había encontrado todo lo que una persona necesita, y que es un tremendo desafío a experimentar en nuestra vida, pues con mucha seguridad afirma: “Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia”, dándonos a entender que las circunstancias financieras son precisamente eso: “solo circunstanciales”, por lo tanto, él afirma haber aprendido a vivir en escasez y también en abundancia, pero esas situaciones no le llaman la atención ni para nada son su objetivo de vida, pues su vida ahora estaba en manos de Dios, y nada es más importante que estar en Dios. Luego agrega: “en todo y por todo estoy enseñado”, Pablo aprendió a sacar enseñanzas de vida en cada situación que experimentó.
Y continúa expresando: “así para estar saciado como para tener hambre”, y ningún extremo lo incomodó pues, en las buenas y en las malas Dios es glorificado. Amén. El versículo termina enseñándonos: “así para tener abundancia como para padecer necesidad”, con esto aprendemos que cualquiera sean las circunstancias que nos toque vivir, nuestra mirada debe estar siempre puesta en el Señor, y como Job, nosotros también debemos expresar: “Bendito sea el nombre del Señor” (Job 1:21). Nuestro gozo y alegría vienen del Señor.
Pr. Herman Gajardo P.


Sé la primera persona en compartir una reflexión.