“21. Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.”
Filipenses 1:21
Este versículo que leemos hoy, es uno de los más conocidos de la Biblia, y la mayoría de nosotros lo sabemos de memoria, y esto, por la genuina convicción del apóstol Pablo, al compartirnos en este escrito, lo que el Señor llegó a ser en su vida, o sea, todo. Muchas veces repetimos este versículo y lo usamos para enseñar y enfatizar que nuestra vida no tiene otro propósito que cumplir la voluntad de Dios, pero la verdad es que solo es una buena intención de nuestra parte, pues los afanes de esta vida nos empujan a darle más importancia a nuestras necesidades, y nuestra vida gira en torno a buscar mejores alternativas para alcanzar nuestras metas, ya sean financieras, laborales, emocionales, de estudios, familiares, y fácilmente dejamos nuestro compromiso con Dios en segundo plano.
Pero, en el versículo, Pablo sin titubear, con toda propiedad, escribe: “Porque para mí el vivir es Cristo”, y es enfático al declararlo, pues está totalmente convencido que eso es una realidad, y no existe para él otro estilo de vida, Pablo realmente dejó todo atrás, y ahora determinó en su corazón vivir solo para Dios, y experimentar lo nuevo que el Señor tiene para aquellos que propongan en su corazón seguirle solo a Él. Luego, escribe: “y el morir es ganancia”, obviamente, Pablo sabía que al morir estaría para siempre con el Señor, y eso es maravilloso. Hoy, usted y yo, aún tenemos la oportunidad de elegir a Dios y dejar nuestra vida en sus manos.
Pr. Herman Gajardo P.


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