“14. Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado.”

1 Pedro 4:14

Ser vituperado, según el diccionario es censurar, desalabar, desaprobar, injuriar, reprender, incluso de manera abusiva, o sea a nadie nos gustaría ser vituperado, pero, en el versículo que leemos hoy, el apóstol Pedro nos enseña algo que debemos tomar muy en cuenta: “Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados”, o sea, ahora que somos hijos de Dios, por haber creído en Jesucristo, entonces tenemos sobre nosotros una cobertura espiritual tremenda, Dios ahora es nuestro padre, y Él toma en cuenta cada una de las ofensas en nuestra contra, por lo cual, Pedro nos dice que aprendamos a soportar todo lo malo porque nos espera una recompensa gloriosa y eterna, y además agrega: “porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros”, Amén..!!, no estamos solos.

Cuando somos vituperados, en realidad a quien ofenden es a Dios, de la misma manera que un padre terrenal protege de ofensas a un hijo, Dios también lo hace por nosotros. El versículo termina con la siguiente declaración: “Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado”, a pesar de las ofensas, debemos permanecer fieles y leales a Su Palabra, y vivir de acuerdo a sus preceptos, Dios está con nosotros.

Pr. Herman Gajardo P.