“14. Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.”
Colosenses 3:14
A través de estos versículos estamos aprendiendo como debemos andar vestidos, ahora que somos hijos de Dios, ahora que nuestra pasada manera de vivir ha quedado atrás, y hemos dejado nuestra existencia al control de Dios, de manera que lo bueno de Él comience a reflejarse en nosotros, que la misericordia, la bondad, la mansedumbre, la benignidad, la humildad, y la paciencia sea lo que los demás vean en nosotros, de manera que esa sea nuestra vestimenta, que el perdón siempre se anteponga a cualquier enojo, exabrupto, mala decisión, ofensa o circunstancia en nuestra contra. Pero, el versículo que leemos hoy, nos enseña algo muy importante: “Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto”, Tremendo..!! Maravilloso..!! Qué mejor prenda de vestir que el amor..!! Nada es más importante que el amor..!!.
En relación al amor, la Biblia está llena de ejemplos al respecto, de hecho, Dios mismo, “es amor” (1 Juan 4:8), no es una cualidad de Él, no es una actitud que Él asume, Dios es amor..!!, por lo tanto, si somos hijos de Él, entonces su amor nos cubre, y se debe reflejar en nosotros. Jesús mismo dijo: “Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros” (Juan 13:34), entonces el amor es lo que debe distinguirnos, como Jesús lo estableció, al decir: “En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros”, por lo cual, nel amor debe ser nuestra vestimenta.
Pr. Herman Gajardo P.


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