“8. Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.”
Romanos 5:8
El amor de Dios no tiene límites, Él nunca dejará de amarnos, a través de su Palabra encontramos una y otra vez, muestras de su gran amor para con nosotros, al ver cumplidas sus promesas, no importando nuestra condición ni nuestra deslealtad, su amor permanece intacto. En el versículo que leemos hoy, nos reitera ese amor, y a pesar de nuestros pecados, a pesar de nuestras promesas no cumplidas, Dios igual nos muestra su gran amor, y nos dice que: “en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”, o sea, igual Jesús murió por salvarnos, demostrando así que Él cumple su Palabra, pues Él sabe que nada podemos hacer nosotros para poder merecer su perdón, es solo por su gran amor.
En tiempos violentos, como los que estamos viviendo, en que el mundo entero está convulsionado, los rumores de guerra son insistentes, el libertinaje social imperante está trastocando los valores morales, los fundamentos de nuestra vida se desmoronan día a día, la incertidumbre de qué pasará con nuestro futuro, ya sea laboral, o familiar, o educacional, acá en Chile se está gestando una nueva Constitución, para lo cual solo sabemos qué hay mucha divergencia entre los que componen la comisión encargada de su redacción, la delincuencia ha aumentado considerablemente, un nuevo presidente está próximo a hacerse cargo de los destinos de nuestro país, para muchos hay esperanza de mejoras sustanciales, pero para otros sólo hay desconfianza, y así transcurre nuestra existencia, y al ver lo que está pasando nos ponemos quisquillosos, y tratamos de fijar pautas para cómo enfrentar lo que viene, y hablar de amor es como hablar de fantasías que no existen, pero la Biblia sigue vigente, y en ella encontramos esta Palabra: “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”… Dios aún mantiene su amor intacto.
Pr. Herman Gajardo P.


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