
“5. Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas, En cuyo corazón están tus caminos.
6. Atravesando el valle de lágrimas lo cambian en fuente, Cuando la lluvia llena los estanques.
7. Irán de poder en poder; Verán a Dios en Sion.”
Salmo 84:5-7
Este Salmo es una arenga divina a seguir confiando en el Señor, no importando las circunstancias adversas que a lo largo de nuestra existencia siempre vendrán. Es como si Dios mismo nos prepara, nos capacita y nos anima a que creamos y confiemos en sus promesas, y que nos alegremos al descansar en Él.
Dios espera vernos felices, por eso nos insta a poner nuestra confianza en Él, que nuestro corazón esté tranquilo pues pongamos todo en sus manos.
Incluso la Palabra va más allá y en tono jactancioso nos dice que los valles de lágrimas los podemos transformar en fuentes, al venir su lluvia de bendiciones sobre nosotros y ser llenos de su gracia, llenos de su poder, llenos de su amor.
Él versículo 7 agrega que “irán de poder en poder”, en el Nuevo Testamento la Palabra nos dice que seremos transformados “de gloria en gloria”, esto tiene que ver con un proceso, un aprendizaje, una formación, hasta que lleguemos y alcancemos lo que más anhela nuestra alma: “ver al Señor”, y poder mirarle cara a cara, y sentirnos constreñidos al estar ante su maravillosa Presencia...
Pr. Herman Gajardo P.


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