“5. Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas, En cuyo corazón están tus caminos.

6. Atravesando el valle de lágrimas lo cambian en fuente, Cuando la lluvia llena los estanques.

7. Irán de poder en poder; Verán a Dios en Sion.

8. Jehová Dios de los ejércitos, oye mi oración; Escucha, oh Dios de Jacob.”

Salmo 84:5-8

Este es un hermoso Salmo que nos anima a seguir adelante, aún en las peores circunstancias, con la certeza que si somos fieles, al final veremos a Dios en Sion, pues nuestras fuerzas solo están en Él, y en nuestro corazón están sus caminos.

El complicado momento que hoy vivimos por causa de la pandemia, ha hecho que para evitar contagios no podemos reunirnos como era nuestra costumbre, y en una lenta espera de una vacuna que sea efectiva, nuestra manera de vivir se ha visto trastornada, las cuarentenas por precaución, hacen que el encierro o limitaciones de salir, permita que un desesperante stress nos quiera agobiar al vernos privados de la libertad que nos caracterizaba.

El salmista clama a Dios y nos enseña a esperar confiados en Él, y lo asemeja a atravesar un valle de lágrimas, pero nos anima a avanzar de poder en poder, hasta llegar al final, y ver a Dios en Sion, nuestra alma anhela reunirnos para adorar juntos, pero por ahora nuestra adoración brota en nuestra propia existencia en medio de las inclemencias de lo que nos ha tocado vivir, y seguir esperando y confiando solo en el Señor.

Pr. Herman Gajardo P.