“8. Ciertamente con tus ojos mirarás Y verás la recompensa de los impíos.”
Salmo 91:8
Dios nos cuida y protege, de tal manera que, muchas veces no nos damos ni cuenta de tantas cosas que Él nos libra, como accidentes, ataques espirituales, murmuraciones, y tantas cosas que el enemigo usa para agobiarnos y zarandearnos, de manera que nuestra fe decaiga, pero no olvidemos que Jesús intercede por nosotros en el cielo, para que nuestra fe no falle (Lucas 22:31-32). El versículo que leemos hoy, nos enseña lo siguiente: “Ciertamente con tus ojos mirarás”, o sea, es una promesa que con nuestros ojos veremos, pues no se trata de creer en algo que no podemos ver, sino que lo podremos ver si creemos en sus promesas de protección, y esto, pues usaremos nuestros ojos para verlo, y eso, afianzará aún más nuestra fe en el Señor.
Luego, el versículo termina con la siguiente declaración: “Y verás la recompensa de los impíos”, es como que el Señor tratara de convencernos sobre lo que Él ha determinado, lo cual siempre se cumple, y nada ni nadie se puede oponer a que Dios cumpla su propósito en nosotros, solo debemos seguir confiando en su Palabra, en sus promesas, en sus preceptos, como dice aquel versículo: “Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman”, Dios siempre cumple su Palabra, y sus pensamientos son de bien, y no de mal para nosotros (Jeremías 29:11). No dudes que así será, habla con Dios al respecto.
Pr. Herman Gajardo P.


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