“18. Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.”
Isaías 1:18
Es agradable leer una invitación que viene directamente de Dios, y más aún si su propósito es porque nos ama, pues nada hay en nosotros que atraiga a Dios, nada que llame su atención, nada que provoque su amor, pero Dios nos ama, e insiste en demostrarnos su amor, y nos invita a estar con Él, a estar en su Presencia, y su invitación es imperativa, “venid luego”, no te tardes, la invitación es para hoy, es necesario que acudamos a su Presencia, para estar a cuentas con Él, para hacer las paces con Él, para estar bajo su protección, para estar bajo su cobertura.
Y el mismo versículo explica detalles de la invitación, al decir: “si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos”, la grana se refiere al color rojo intenso, y la invitación explica lo que Dios hará, el explicar que como la nieve, de color blanco puro, serán emblanquecidos. Luego agrega: “si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana”, insistiendo con esto que Él tiene el poder de perdonar pecados y además declararnos limpios, ratificando que Él solo quiere demostrarnos su amor, y que nuestro corazón pecaminoso Él lo puede limpiar. Yo quiero estar a cuentas con el Señor, te invito a aceptar hoy su llamado. Dios tiene todo poder.
Pr. Herman Gajardo P.



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