“40. Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado.
41. Dos mujeres estarán moliendo en un molino; la una será tomada, y la otra será dejada.
42. Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor.
43. Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa.
44. Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis.”
Mateo 24:40-44
Cuando usted escucha hablar acerca del evangelio, inevitablemente oirá que Jesús volverá a buscar a su Iglesia, así lo dijo el mismo Jesús, y cuando resucitó y ascendió a los cielos, los ángeles, que allí aparecieron, se lo dijeron a los que allí estaban, de manera que esta promesa de su segunda venida fue ratificada por los ángeles, y también lo leemos en los escritos apostólicos del Nuevo Testamento.
En los versículos 40 y 41, del párrafo bíblico que leemos hoy, Jesús hace mención a que cuando Él venga, dos personas estarán trabajando en el campo, y uno será tomado y el otro será dejado, de la misma manera dos mujeres estarán trabajando en un molino, y una será tomada y la otra será dejada, con esto Jesús nos da a entender que previo a su venida a reinar en la tierra ocurrirá esto que muchos cristianos llaman el rapto, pues los escogidos serán tomados por el Señor, y Pablo en una de sus cartas describe que recibiremos al Señor en el aire, eso será cuando suene la trompeta final y los muertos en Cristo resucitarán incorruptibles, y nosotros, los escogidos, seremos transformados de cuerpos corruptibles a incorruptibles, y lo mortal se vestirá de inmortalidad… ¡¡qué maravilloso y glorioso será ese día..!!
Pero, no sabemos cuándo ocurrirá esto, no se sabe ni el día ni la hora, pues eso solo lo decide el Padre, el Señor nos enseña que como no lo sabemos, debemos cada día estar preparados para irnos con Él, para lo cual debemos velar, estar atentos a las señales que Él mencionó, permanecer fieles al Señor y a sus preceptos, haciendo su voluntad de compartir el evangelio de salvación con todos, de manera que todos sepan y crean y se unan a los que esperamos la venida del Señor.
Pr. Herman Gajardo P.


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