“1. Después de esto, Jesús se manifestó otra vez a sus discípulos junto al mar de Tiberias; y se manifestó de esta manera: 2. Estaban juntos Simón Pedro, Tomás llamado el Dídimo, Natanael el de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo, y otros dos de sus discípulos. 3. Simón Pedro les dijo: Voy a pescar. Ellos le dijeron: Vamos nosotros también contigo. Fueron, y entraron en una barca; y aquella noche no pescaron nada.”
Juan 21:1-3
Los discípulos, a pesar de que Jesús había resucitado, que se les había aparecido dos veces, y que además había soplado el Espíritu Santo sobre ellos, nos hace pensar que habían quedado totalmente motivados para cumplir con lo que el Señor les había enviado a hacer, pero la verdad es que no fue así. Vemos a los discípulos deprimidos, desmotivados, agobiados por las circunstancias difíciles que tenían que enfrentar sin Jesús a su lado, pues aún no entendían la importancia del Espíritu Santo en ellos.
Pedro pensó que lo mejor era retomar su trabajo de pescador, y se lo hace saber a los otros discípulos, y entraron en una barca, y fueron esa noche a pescar, quizás era la misma barca que Pedro había dejado cuando conoció a Jesús, aquel día en que Jesús le dijo que Él lo haría un “pescador de hombres”, y dejándolo todo, le siguió. Pero hoy, Jesús ya no está, al menos así pensaban ellos, y no tenían claro lo que debían hacer, o cómo hacerlo, estaban sin una planificación, y lo único a que echaron mano fue a volver atrás y hacer lo que antes hacían, pues ese era su oficio, pero en toda esa noche no pescaron nada.
En nuestra vida siempre vendrán pensamientos que nos inducirán a volver atrás, a volver a aquello que un día determinamos dejar de hacer para seguir a Cristo, pero aunque lo hagamos, no tendremos éxito, y todo nuestro esfuerzo será vano, y esto es, porque ahora tenemos un compromiso con Dios, nuestra vida ahora le pertenece a Él, por lo cual, todo lo que hagamos por nuestra cuenta será infructuoso, debemos aprender a esperar en el Señor, pues Él sigue en control de todo.
Pr. Herman Gajardo P.



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