16. Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia,

17. a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.

2 Timoteo 3:16-17

El hecho de saber que toda “la Escritura es inspirada por Dios”, como  lo indica el versículo 16, nos da la seguridad y la certeza que todo lo    que contiene en ella es absolutamente irrefutable, infalible, innegable, y es la única fuente de luz capaz de iluminar correctamente nuestros pensamientos, ningún libro en el mundo contiene tanta sabiduría, la cual es absolutamente necesaria para vivir confiadamente y en paz.

La Biblia ha sido atacada y tratada de hacerla desaparecer desde antes de Cristo, lo cual podemos encontrar en los escritos del profeta Jeremías. Después de Cristo, emperadores romanos como Jehoiaquim, Antíoco y Diocleciano coincidieron en un mismo objetivo: borrar todo rastro de la Palabra de Dios, y aniquilarla por completo. No obstante, la Biblia sobrevivió a todos los intentos de destruirla. Aunque los emperadores romanos que sucedieron a Diocleciano empezaron a declararse cristianos, los ataques contra la Biblia continuaron, y aún hoy continúan, pues en muchos países la Biblia está totalmente prohibida.

Conocer la Palabra de Dios, la Biblia, nos capacita para conocer a Dios, para saber quiénes somos, de dónde venimos y adonde vamos. La razón que nos entrega el versículo 17, es interesantísimo, pues dice: “a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”. La Biblia es nuestro manual de vida, tú necesitas conocerla. Los niños deben conocerla. Los jóvenes, los adultos y los ancianos, todos debemos conocerla. Contáctanos para ayudarte.

Pr. Herman Gajardo P.