“ 1. El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel;
2. a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados;
3. a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya.”
Isaías 61:1
Maravillosa Palabra del Señor para este tiempo, y es para todos los que hemos creído en Él y hemos decido seguir a Cristo. Pero seguirle involucra toda nuestra existencia, lo primero es dejar nuestra vana manera de vivir, luego ser fieles a Él, impregnarnos de sus promesas y de su mandato de compartir lo que hemos recibido y dar a conocer con nuestra vida su evangelio de salvación.
Jesús leyó en voz alta este escrito de Isaías, un día que visitó una sinagoga, y al terminar de leer dice algo que estremeció a todos los que le oyeron, Él dijo: “hoy se ha cumplido esto entre vosotros”... lo profetizado por Isaías era la carta de presentación perfecta de Jesús para iniciar su ministerio. Y para nosotros hoy sigue siendo una Palabra de mucho respeto, pues todo lo que hace la unción del Espíritu Santo de Dios en cada uno de nosotros es más que suficiente para tener la certeza que nuestra vida debe ser el reflejo de Dios en todo lo que tenemos que hacer.
El trabajo es arduo, pero glorioso, somos portadores de la Gloria del Señor, de su poder, de su amor, de su misericordia, y de su salvación... si lo hacemos, seremos “llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya.” Glorioso Dios de amor.
Pr. Herman Gajardo P.


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