“15. Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos; y si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios.
16. Pero en aquello a que hemos llegado, sigamos una misma regla, sintamos una misma cosa.”
Filipenses 3:15-16
En estos versículos que leemos hoy, el apóstol Pablo, intenta resumir lo explicado en los versículos anteriores, por lo cual comienza diciendo: “Así que”, o sea, considerando todo lo expuesto y explicado, y continúa con una afirmación un tanto atrevida: “todos los que somos perfectos”, esto, a primera vista nos parece un tanto inadecuado, pues decimos que nadie es perfecto, pero Pablo nos está enseñando que si estamos en Cristo, entonces estamos en su santidad, porque Él es santo, y fuimos santificados en su muerte y resurrección, por lo cual ahora somos parte de Su perfección, no la nuestra. Luego dice: “esto mismo sintamos”, o sea, tenemos que ser de un mismo sentir, pues si estamos en Cristo, nuestro sentir debe ser Él, pues Él nos une, en Cristo somos uno.
El versículo 15, termina diciéndonos: “y si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios.”, nada podemos asumirlo o adjudicarlo sin que antes Dios lo revele. Después, el versículo 16, nos dice: “Pero en aquello a que hemos llegado, sigamos una misma regla, sintamos una misma cosa”, o sea, lo que entendemos, lo que sin duda hemos recibido de Dios, eso hagamos, pues debemos seguir una misma regla, un mismo concepto, una misma doctrina, pues así, en todo estaremos de acuerdo.
Pr. Herman Gajardo P.


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