“14. Os saluda Lucas el médico amado, y Demas.
15. Saludad a los hermanos que están en Laodicea, y a Ninfas y a la iglesia que está en su casa.”
Colosenses 4:14-15
El versículo 14 nos dice que Lucas, el médico amado, el mismo que escribió el evangelio según San Lucas y también el libro de Hechos, lo vemos aquí apoyando la labor del apóstol Pablo, el cual envía saludos a los receptores de esta carta, quizás también es quien escribe esta carta que Pablo le dicta. También se nombra a Demás, otro colaborador de Pablo que se suma a los saludos. El versículo 15 comienza diciendo: “Saludad a los hermanos que están en Laodicea”, considerando que Laodicea era una ciudad que se encontraba a solo 18 Km. de Colosas, por lo cual los hermanos vivían muy cerca. Si analizamos estos calurosos saludos, al final de esta carta, podemos darnos cuenta del gran cariño y amor que sentían Pablo y sus colaboradores, por aquellos a quienes les escribían, el amor de Dios irradiaba a través de ellos y la iglesia naciente necesitaba del amor y de las enseñanzas de quienes Dios estaba usando como cauces de bendición.
El versículo 15 termina con el siguiente saludo: “y a Ninfas y a la iglesia que está en su casa”, dando a entender que en ese entonces muchos se reunían en sus casas para adorar y aprender del Señor, como era el caso de Ninfas, que en la carta nos dice que en su casa había una iglesia. Creo que esta práctica inicial de la iglesia es algo a considerar, para que cada familia de nuestras congregaciones, puedan establecer una iglesia en su casa, y puedan hacer cultos familiares, ojalá diariamente, y puedan ser de bendición unos a otros, bajo las directrices que sus autoridades pastorales les vayan asignando.
Pr. Herman Gajardo P.


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