“28. Así que, recibiendo nosotrose un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia;
29. porque nuestro Dios es fuego consumidor.”
Hebreos 12:28-29
La Palabra que leemos hoy, nos da por hecho que recibiremos un reino, el cual es “inconmovible”, lo cual significa que no se altera, que permanece para siempre, o sea, es eterno, así como cada una de las promesas del Señor, duraderas, que no varían, y aún hoy siguen vigentes, solo debemos creer, pero el énfasis del versículo está en que considerando que recibiremos ese maravilloso reino, entonces: “tengamos gratitud”, seamos desde ya agradecidos, sabiendo que todo lo que recibimos de parte de Dios solo es por su gracia, y su gran amor por cada uno de nosotros, pues ninguna de nuestras acciones nos hace merecedor de algo tan glorioso como lo s su Salvación, pero Él nos amó, y tuvo compasión de nosotros y nos dió un Salvador, que es nuestro Señor Jesucristo, por lo cual debemos ser agradecidos.
El versículo 28 continúa hablando acerca de ser agradecidos y agrega: “y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia”, en otras palabras, que nuestra gratitud sea un vehículo para usar y servir al Señor en todo lo que nos ha encomendado hacer, y servirle con temor y reverencia, conscientes de que nuestro trabajo no es en vano, y hacerlo de corazón, pues Dios sopesa nuestros corazones, y debemos servirle con total integridad, “porque nuestro Dios es fuego consumidor”, nos enseña el versículo 29. Que cada día agradezcamos a Dios sus bendiciones, y el haber tenido misericordia de nuestras vidas.
Pr. Herman Gajardo P.



Sé la primera persona en compartir una reflexión.