“7. como lo habéis aprendido de Epafras, nuestro consiervo amado, que es un fiel ministro de Cristo para vosotros,
8. quien también nos ha declarado vuestro amor en el Espíritu.”
Colosenses 1:7-8
En el versículo 7, que leemos hoy, el apóstol Pablo nos escribe acerca de un hermano llamado Epafras, y lo pone de ejemplo, como un referente de fidelidad al Señor, al decir:”Epafras, nuestro consiervo amado, que es un fiel ministro de Cristo”, dándonos a entender que el ser ejemplo no es una meta imposible, aunque haya cristianos que predican a otros de Cristo, y animan a muchos a seguir a Cristo, pero insisten en que no los miren a ellos, pues ellos no se consideran un buen ejemplo, y aducen que sólo Jesús es nuestro ejemplo de vida, pero, aunque este planteamiento sea factible de considerar, y hasta loable para algunos, no tiene base bíblica para asumirlo, pues nuestro estilo de vida debe ser siempre ejemplar, considerando que el Señor nos manda a ser referentes de su gracia, de su misericordia, y de su total dependencia, en otras palabras, debemos ser referentes, y no quedarnos en el intento, pues es Jesús el que debe brillar en nosotros y no nuestros planteamientos.
En el versículo 8, leemos que Epafras es: “quien también nos ha declarado vuestro amor en el Espíritu”, o sea, él habla bien de otros, él promueve el amor entre nosotros, y hace mención que este amor es en el Espíritu, pues solo teniendo a Cristo como el Señor de nuestras vidas, daremos ejemplo de nuestra conversión de lo que éramos, y todos verán que de nosotros ahora fluye su amor verdadero. Confíe en el Señor si usted no ha podido ser un ejemplo para otros, deje que Dios tome el control de su vida, deje que el Señor hable por usted, deje que el Señor ame a través de usted.
Pr. Herman Gajardo P.


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