“5. Detrás y delante me rodeaste, Y sobre mí pusiste tu mano.”

Salmo 139:5

Que hermoso y gratificante es leer este versículo de hoy, pues David, con mucha autoridad lo declara y lo transmite, pues él lo había experimentado una y otra vez a lo largo de su vida, cuántas veces Dios lo libró, lo protegió, lo levantó, al igual que a muchos de nosotros Dios siempre ha estado con nosotros, y nos ha librado de peligros, de acechanzas del enemigo, y nos ha protegido, nos ha cuidado, nos ha levantado una y otra vez, cuando hemos caído, cuando desfallecíamos por tantas circunstancias adversas, allí pudimos ver tu mano moviéndose a nuestro favor. El versículo dice: “Detrás y delante me rodeaste…”, Amén..!!, eso es verdad..!!, no podemos ver a Dios, pero sentimos su Presencia, rodeándonos, y nuestro ser, se alegra, se tranquiliza, pues su paz nos envuelve.

Luego, el versículo termina diciendo: “…Y sobre mí pusiste tu mano”, Gloria a Dios..!!, es Dios mismo protegiendo nuestras vidas con su mano poderosa, es Dios mismo dándonos la seguridad que necesitamos, en estos tiempos violentos y de incertidumbre social y política, donde la delincuencia está sobrepasando los límites, donde el temor de ser asaltado y agredido ha crecido, donde la educación en los colegios está abriendo sus puertas a la inmoralidad, tengamos la tranquilidad y la seguridad que la mano de Dios está sobre nosotros cubriéndonos y protegiéndonos de la maldad que nos acecha. Usted puede estar seguro en las manos de Dios, acérquese a Él, contáctenos y te ayudaremos.

Pr. Herman Gajardo P.