“17. Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.”

Colosenses 3:17

En este versículo, que leemos hoy, encontramos una tremenda e inobjetable declaración, la cual debe formar parte de todo nuestro quehacer ministerial o de servicio personal, pues la Palabra es enfática al enseñarnos lo siguiente: “Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho”, dice claramente “todo”, y esto incluye lo que digamos y lo que hagamos, involucrando todo lo que ahora somos, totalmente dependientes del Señor, sin influencias del mundo a nuestro alrededor, el cual incluso nos observa, nos juzga, y nos ataca, por lo cual, el versículo nos enseña: “hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús”, y esto pues nada debemos hacer sin contar con el beneplácito y bendición del Señor, sobre todo en este tiempo que nos ha tocado vivir, de manera de en todo estar protegidos, en lo que determinemos, en las decisiones que tomemos, en lo que digamos, que sea correcto, que seamos un cauce de bendición a otros.

Lo que determinamos siempre traerán consecuencias, y para que éstas sean buenas, y para estar en paz y tranquilos, la enseñanza de hoy es que no hagamos nada sin que el Señor lo sepa y nos ayude a estar en su alineamiento para todo nuestro actuar. El versículo termina con la siguiente declaración: “dando gracias a Dios Padre por medio de él”, o sea, que siempre debe haber en nosotros una real dependencia del Señor, y una palabra de gratitud que debemos exteriorizar y dar a conocer siempre a Dios, por medio de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Seamos agradecidos, por todo lo que hemos recibido, lo que recibimos, y lo que recibiremos de Dios para nuestra vida. Él tiene cuidado de nosotros.

Pr. Herman Gajardo P.