
17. Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cuál no hay mudanza, ni sombra de variación.
18. Él, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.
Santiago 1:17-18
Amados hermanos, que importante es saber y conocer el regalo, o dádiva, que Dios nos ha dado a cada persona o hermano, cuando nacemos y al crecer, con el tiempo se va desarrollando ese don, por ejemplo cantar, tener una linda voz, tener elocución, idiomas, etc., muchos regalos que Dios nos ha dotado. Pero todo eso desciende de lo alto, viene de Él, del Padre de las luces, de su sabiduría, de su conocimiento y voluntad, de lo alto, qué tremendo el o los regalos que hemos recibido para trabajar en su obra, para la honra y Gloria de Él, y trabajarlos con excelencia, y hay más, Él no muda ni cambia, así que no estamos solos hay que crecer en su voluntad, en su carácter , porque Él no cambia ni nos deja solos.
Dios de su voluntad nos hizo nacer, y desde la niñez, adolescencia, joven, o sea, hasta que es adulto, no nos deja, su gracia es abundante, y ya maduros, por su gracia y amor, que no tiene medida, Gloria a Dios, y al nacer por su palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas, para que seamos importantes, valiosos en sus manos porque Él es la cabeza, Él es el jefe.
Gracias Señor por los dones que das sin medida. Amén.
Margarita Reyes L.
Templo CORBÁN


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