
“11. Apártese del mal, y haga el bien; Busque la paz, y sígala.
12. Porque los ojos del Señor están sobre los justos, Y sus oídos atentos a sus oraciones; Pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal.”
1 Pedro 4:11-12
Podemos estar esperando la respuesta del Señor a nuestro favor, podemos haber puesto toda nuestra confianza en quien tiene todo poder para mover su mano y ayudarnos, podemos cada día seguir orando y clamando, pero la respuesta de Dios no llegará si antes no cumplimos con lo que Dios espera de nosotros.
Lo primero es apartarse del mal, no podemos ser tan “caraduras” para esperar su bendición y nosotros seguir haciendo lo malo ante sus ojos. Después la Palabra agrega que hagamos el bien, que busquemos la paz y la sigamos, pero para nosotros es más fácil y más práctico hacer lo que a nosotros nos parece bien, es mejor poner en práctica lo que la vida nos ha enseñado, puedo hacer el bien pero a aquellos que se lo merecen; obvio que busco la paz, pero la aplico solo en casos y personas que yo estime conveniente, pues la vida me ha enseñado que hay que hacer distinciones, hay quienes merecen perdón pero otros no. La vida me ha enseñado a olvidar pero no a perdonar. La vida no resultó ser buena maestra.
Lo que necesitamos es la claridad que nos entrega la Palabra de Dios para poder vivir de acuerdo a lo que Dios espera de nosotros, solo así captaremos Su mirada, solo así Él oirá nuestras oraciones. Solo así, pues Dios está en contra de los que hacen el mal.
Debemos hacernos un autoanálisis y compararnos como somos versus lo que Dios espera de nosotros. Aún tenemos tiempo para ponernos a cuenta y disfrutar sus bendiciones.
Pr. Herman Gajardo P.


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