“3. en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento.”

Colosenses 2:3

El apóstol Pablo, inspirado por el Espíritu Santo, en este versículo que leemos hoy, nos sigue revelando acerca de los maravillosos planes de Dios para con nosotros, especialmente al enseñarnos de Cristo, del Mesías, de Emanuel, de Jesucristo, y dice: “en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento”, dándonos a entender que en Jesús, están todos los secretos del conocimiento pleno acerca de Dios, y esto porque Él es Dios, Él es el Gran Yo Soy, Él es el Alto y Sublime, Él es la Gloria de Dios, Él es el Omnipotente, Él es el Omnisciente, el que todo lo sabe, el mismo que nos amó, a pesar de nuestra condición, y nos rescató, y nos redimió, y nos lavó, y nos limpió, y nos salvó, y nos ha dado de su vida eterna, pues Él es el Árbol de la vida, y verdaderamente nos demostró que “Nadie tiene mayor amor que éste, que uno ponga su vida por sus amigos” (Juan 15:13).

En Jesús está la respuesta de nuestra existencia, pues por Él vivimos, por Él existimos, bien dice el apóstol Juan en su evangelio: “Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho” (Juan 1:3), además, en el versículo de hoy, hace expresa mención a que en Él están escondidos “todos” los tesoros, tanto de la “sabiduría”, y también del “conocimiento”, o sea, fuera de Jesús no hay otros tesoros, no existen, nada hay fuera de Jesús, Él es la fuente de nuestra vida, de la sabiduría que necesitamos, y en El está todo el conocimiento… la majestuosidad de Jesús es maravillosa, y es muy difícil dejar de asombrarnos cada vez que conocemos algo más de su grandeza.

Pr. Herman Gajardo P.