“1. Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento; pues quien ha padecido en la carne, terminó con el pecado,”
1 Pedro 4:1
Qué tremendas enseñanzas nos entrega el apóstol Pedro en esta carta, sin duda alguna él estaba inspirado por el Espíritu Santo para entregarnos todas estas afirmaciones y animarnos a seguir adelante en nuestros ministerios, pero, fundamentados en nuestra fe, en su Palabra, y en las convicciones personales que solo el Espíritu Santo puede darnos. En el versículo que leemos hoy, Pedro nos dice: “Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento”, o sea, si hemos creído en el gran sacrificio de Jesús a nuestro favor, si hemos entendido que Jesús murió para salvarnos de la condenación eterna, entonces, debemos arraigarnos en Cristo, aferrarnos a sus enseñanzas y ponerlas en práctica en nuestra vida, pues todas sus promesas son verdaderas, y están vigentes para todo aquel en Él cree.
Luego, el versículo termina enfatizando: “pues quien ha padecido en la carne, terminó con el pecado”, de manera que no nos quepa duda, Jesús venció en la cruz del calvario, por lo tanto, el pecado ya no se enseñoreará de nosotros (Romanos 6:14), Jesús nos hizo libres del pecado..!!
Pr. Herman Gajardo P.


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