“Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía”
Santiago 5:7
Hoy es el inicio de este nuevo año que Dios nos ha permitido vivir, hoy podemos empezar a disfrutar de las bendiciones que Dios tiene preparadas para los que le amamos, como dice el apóstol Pablo en su carta a los Corintios: “Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman” (1 Corintios 2:9), por lo cual, hoy es el inicio de comenzar a “ver lo que no se ve”, como dice su Palabra: “no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas” (2 Corintios 4:18), o sea, hoy es el inicio de comenzar a vivir una nueva realidad, pero no social, o política, sino espiritual, de manera de comenzar a ser parte del propósito de Dios para nuestra vida.
El versículo que leemos hoy, nos insta a tener paciencia, y esto es muy importante, pues las cosas no suceden porque nosotros lo determinamos así, sino porque Dios lo ha decidido así para nosotros, y en nuestro proceso de aprendizaje es necesario que pasemos ciertas situaciones difíciles, para aprender a confiar y a depender del Señor. En esta misma carta de Santiago también podemos leer consejos muy prácticos para nuestra vida: “¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante alabanzas. ¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor” (Santiago 5:13-14). Este año que se inicia, es un buen desafío para obedecer su Palabra.
Pr. Herman Gajardo P.


Sé la primera persona en compartir una reflexión.