“17. Pero vosotros, amados, tened memoria de las palabras que antes fueron dichas por los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo;”

Judas 17

El inicio de este versículo nos revela la pasión y longanimidad (constancia, paciencia y fortaleza de ánimo ante las situaciones adversas de la vida) de Judas Tadeo, pues a pesar de todas las complicaciones para predicar el evangelio de Jesucristo, también estaba toda esa preocupación por aquellos impíos que se infiltraban en la iglesia naciente solo para causar divisiones e impedir que el mensaje de salvación se diese a conocer bajo los parámetros de la buena doctrina. Como discípulo, Judas Tadeo fue instruido personalmente por Jesús, y después fue parte de los 120 que esperaron la promesa de Espíritu Santo, y ahora, lleno del poder que Dios, en su escrito nos insta a poner nuestra fe y esperanza solo en el Señor, en sus enseñanzas, y en lo que cada uno de los apóstoles aprendió directamente de Jesús.

En este versículo, que está dirigido a nosotros, a los redimidos, a los amados, el apóstol Judas Tadeo nos enseña diciéndonos: “tened memoria de las palabras que antes fueron dichas por los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo”, o sea nos dice que nuestro fundamento tiene que estar basado en lo que los apóstoles nos dejaron como enseñanza, pues ellos son los que Jesús escogió y preparó, capacitándolos para establecer su iglesia. En cierta ocasión Jesús les dijo a sus discípulos: “edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella”. Jesús sabía que habría persecución, hostigamiento, y artimañas del enemigo para desbaratar todo, pero Jesús es nuestra Roca firme, y en Él debemos confiar, pues Él venció al mundo.

Pr. Herman Gajardo P.