“34. Hasta hoy hacen como antes: ni temen a Jehová, ni guardan sus estatutos ni sus ordenanzas, ni hacen según la ley y los mandamientos que prescribió Jehová a los hijos de Jacob, al cual puso el nombre de Israel;

35. con los cuales Jehová había hecho pacto, y les mandó diciendo: No temeréis a otros dioses, ni los adoraréis, ni les serviréis, ni les haréis sacrificios.

36. Mas a Jehová, que os sacó de tierra de Egipto con grande poder y brazo extendido, a éste temeréis, y a éste adoraréis, y a éste haréis sacrificio.

37. Los estatutos y derechos y ley y mandamientos que os dio por escrito, cuidaréis siempre de ponerlos por obra, y no temeréis a dioses ajenos.

38. No olvidaréis el pacto que hice con vosotros, ni temeréis a dioses ajenos;

39. mas temed a Jehová vuestro Dios, y él os librará de mano de todos vuestros enemigos.”

2 Reyes 17:34-39

Estos versículos no necesitan una explicación, solo necesitamos obedecerlos... lo que Dios ha determinado para nosotros, eso Él cumplirá... si no hemos aprendido a obedecerlo, a temerle, a respetar sus designios, y más aún si nos contaminamos con los dioses de este mundo (filosofías, conceptos, políticas, leyes, ciencias, etc.), no podemos esperar que las bendiciones prometidas por el Señor estén con nosotros.

Quizás por eso no podemos vencer, no podemos dejar de tener problemas físicos, emocionales, espirituales, familiares, ministeriales, financieros... pues todos esos dioses ajenos, como dice Dios, se han enseñoreado de nuestra vida, y Él sigue esperando por nosotros, Él sigue dándonos otra oportunidad... que no merecemos.

El versículo 39 es clave y determinante: “temed a Jehová vuestro Dios, y él os librará de la mano de todos vuestros enemigos”... abre hoy tus ojos y comienza a mirar de dónde viene nuestro socorro... de Jehová.

Pr. Herman Gajardo P.