“9. Bueno es Jehová para con todos, Y sus misericordias sobre todas sus obras.
10. Te alaben, oh Jehová, todas tus obras, Y tus santos te bendigan.”
Salmo 145:9-10
En los versículos que leemos hoy, podemos notar que David sigue enseñándonos a reconocer y agradecer a Dios por su bondad, pues todo lo que él había experimentado, aún desde su niñez, era algo que estaba totalmente arraigado en su ser, su confianza en el Señor era absoluta, David daba por hecho que todas sus victorias, sus triunfos, su poderío como rey, se lo debía solo a la bondad de Dios, por lo cual, en el versículo 9, escribe: “Bueno es Jehová para con todos, Y sus misericordias sobre todas sus obras”, declarando el amor y misericordia de Dios sobre toda su creación, pues para el Creador todo lo que Él hizo era bueno (Genesis 1:31), por lo tanto, entendemos que Dios sigue en control de todo.
Luego, en el versículo 10, David escribe: “Te alaben, oh Jehová, todas tus obras”, o sea, todo lo creado debe alabar a Dios, las aves, los animales, la vegetación, las estrellas, los cielos cuentan la gloria de Dios (Salmo 19:1), nosotros, los seres humanos debemos alabar a Dios (Isaías 43:21), fuimos creados para adorar a Dios. El versículo termina con la siguiente declaración: “Y tus santos te bendigan”, los santos, los que hemos sido santificados por la sangre preciosa que Jesús derramó, para limpiarnos de toda maldad. Dios se merece la honra, la gloria y la alabanza (Apocalipsis 5:12-13). Ven a adorar a Dios con nosotros, contáctanos.
Pr. Herman Gajardo P.


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