“16. Mi embrión vieron tus ojos, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas.”

Salmo 139:16

En este versículo que leemos hoy, nos podemos dar cuenta de la supervisión y cuidado que tiene Dios por nosotros, y esto desde el momento de nuestra concepción, pues Él cuida que el proceso que diseñó y determinó que se cumpliese, efectivamente esté dentro de los cánones por Él establecidos, y que se deben cumplir a cabalidad, por lo tanto, usted y yo debemos estar conscientes de lo que el salmista David aquí escribe: “Mi embrión vieron tus ojos”, o sea, Dios nos conoce desde siempre, desde antes de nacer, Dios nos vió cuando nos estábamos formando en el vientre de nuestra madre, y allí Él nos dio vida. Luego , el versículo agrega: “Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas”, Tremendo, Maravilloso, Sublime. Lo que Dios diseñó nuestra naturaleza lo cumple, porque Él está en control.

El versículo termina con la siguiente frase: “Sin faltar una de ellas”, o sea, que se cumpla el diseño perfecto de Dios, pues si algo falta, entonces algo no está bien. De la misma manera nosotros entendemos que lo incompleto no puede ser perfecto, si no está como Dios lo diseñó entonces debe arreglarse, y solo el Señor tiene el poder y la soberanía para reparar o no reparar de acuerdo a su voluntad, no olvidemos que Dios dijo: “¿quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehová?” (Éxodo 4:11), estamos en sus manos, dependemos de Él, de su amor, y de su misericordia. Si hablamos espiritualmente Satanás introdujo el pecado en nosotros, y modificó nuestro comportamiento y nos trajo consecuencias nefastas, pero Dios planificó un Plan de salvación... llamado Jesucristo.

Pr. Herman Gajardo P.