“11. Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; Aun la noche resplandecerá alrededor de mí.”

Salmo 139:11

Que hermoso es leer estos versículos de este salmo, pues nos enseñan y demuestran la grandeza y misericordia de Dios para con nosotros, de manera que nuestra confianza en Dios nunca decaiga. En el versículo que leemos hoy, dice: “Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán”, o sea, si las circunstancias adversas nos sobrepasan, si no vemos la salida a nuestras dificultades, si los problemas, sean estos de índole financiera, enfermedades, pleitos, desavenencias familiares, o cualquier situación que nos afecte, nuestra confianza debe mantenerse en el Señor, pues Él resplandecerá en medio de las tinieblas u oscuridad en que podamos estar.

El profeta Habacuc, escribió: “Y el resplandor fue como la luz; Rayos brillantes salían de su mano, Y allí estaba escondido su poder” (Habacuc 3:4), el profeta Ezequiel escribió acerca de: “el resplandor de la gloria de Jehová”, y en el nuevo testamento encontramos al apóstol Pedro escribiendo: “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable” (1 Pedro 2:9), o sea, ahora estamos viviendo en el resplandor de su gloria, en su luz admirable, y, como dice el final del versículo que leemos hoy: “Aun la noche resplandecerá alrededor de mí”. Maravilloso Dios que está con nosotros, y su Presencia nos rodea.

Pr. Herman Gajardo P.