“7. Si anduviere yo en medio de la angustia, tú me vivificarás; Contra la ira de mis enemigos extenderás tu mano, Y me salvará tu diestra.”
Salmo 138:7
Este versículo que leemos hoy, contiene una tremenda declaración de confianza en la gracia y misericordia de Dios, y que David lo escribe con la total certeza de que así es, pues lo había experimentado una y otra vez en su vida, David había aprendido a depender de Dios y ninguna circunstancia adversa lo haría desconfiar del inmenso cuidado y amor de Dios para con sus escogidos. El versículo comienza diciéndonos: “Si anduviere yo en medio de la angustia, tú me vivificarás”, si consideramos que este salmo es una oración de David, entonces debemos reconocer que David tenía un corazón lleno de gratitud hacia el Señor, pues él escribe con mucha seguridad, acerca de cómo Dios actúa en medio de nuestras dificultades, y nos vivifica, dándonos la salida que necesitamos.
Luego, el versículo dice: “Contra la ira de mis enemigos extenderás tu mano”, y aquí podemos entender que David nos está enseñando a depender siempre del Señor, que pongamos nuestra confianza solo en Dios, que no es nuestra la batalla pues Él es el que pelea por nosotros, por lo cual, animémonos con estas palabras, teniendo presente que por muy indignado que esté nuestro enemigo, Dios se encargará de él, “Y me salvará tu diestra”, remacha el versículo al final, para darnos la confianza que si dependemos del Señor, todo estará bajo su control.
Pr. Herman Gajardo P.


Sé la primera persona en compartir una reflexión.