“1. Oh Jehová, tú me has examinado y conocido.”
Salmo 139:1
Este hermoso salmo de David, que comenzamos a estudiar hoy, comienza con la declaración: “Oh Jehová, tú me has examinado”, enfatizando que Jehová, nuestro Dios, nuestro Creador, nos ha examinado, Él está consciente de nuestro actuar, de lo que hemos hecho, de cómo somos, de porqué actuamos así, Él sabe lo que hay en nuestro corazón, Él conoce nuestras intenciones, Él nos examina con amor y con misericordia, pues nada bueno hay en nosotros, el pecado ha contaminado nuestra alma, y como dice su Palabra: “Ninguno hay bueno sino uno: Dios. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos”, o sea, solo Dios es Bueno, y Digno, por lo cual necesitamos un mediador, un Salvador, alguien que se apiade de nosotros y nos dé vida.
Luego, el versículo termina diciendo: “…y conocido”, o sea, Dios nos vió, nos examinó, y nos conoció… y tuvo misericordia de nosotros: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”, (Juan 3:16), Amén..!!, Dios nos amó..!!, Dios tuvo misericordia de nosotros..!!, y nos envió a su hijo Jesucristo para salvarnos. Dios te conoce, Él te ama, solo debes creer en su hijo Jesucristo, y serás salvo de la muerte eterna. Te invitamos a conocer a Dios junto a nosotros, contáctanos.
Pr. Herman Gajardo P.


Sé la primera persona en compartir una reflexión.