“3. Has escudriñado mi andar y mi reposo, Y todos mis caminos te son conocidos.”

Salmo 139:3

En el versículo que leemos hoy, el autor sigue reconociendo la Soberanía de Dios sobre su vida, y deja por escrito en este salmo, la siguiente declaración: “Has escudriñado mi andar y mi reposo”, o sea, enfatiza que Dios todo lo sabe, que Dios sigue en control de todo, que Dios escudriña su andar, y obviamente, hoy también escudriña nuestro andar, pues a Dios nada se le pasa desapercibido, y su ojo está atento a nuestro cometido, sobre todo en este último tiempo antes de su retorno, en que el enemigo ha multiplicado su ataque en contra de su Iglesia, y es imprescindible para nosotros, los creyentes, que su Presencia no se aparte de nosotros, y  estar atentos a las directrices a seguir que Él nos entregue.

Luego, el versículo termina diciendo: “…Y todos mis caminos te son conocidos”, o sea, Dios está pendiente de cada paso que damos, nada es oculto delante de Él, muchas veces tomamos decisiones apresuradas y no logramos los resultados esperados, otras veces optamos por probar alternativas que nos pueden ser favorables, pero no consultamos a Dios, ni pedimos en oración su dirección, y aunque los resultados no sean malos, nos jactamos de haber obtenido buenos resultados, pero, como dice Salomón: “Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin es camino de muerte”, y esto, pues nos aleja de confiar y esperar en el Señor, y Dios nos observa. Decídete por obedecer y depender del Señor.

Pr. Herman Gajardo P.