“24. Y orando, dijeron: Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muestra cuál de estos dos has escogido,

25. para que tome la parte de este ministerio y apostolado, de que cayó Judas por transgresión, para irse a su propio lugar.

26. Y les echaron suertes, y la suerte cayó sobre Matías; y fue contado con los once apóstoles.”

Hechos 1:24-26

Estando todos reunidos, el apóstol Pedro toma la palabra y se dirige a los allí reunidos, que eran como ciento veinte personas, y les propone elegir al sucesor de Judas, para completar los doce apóstoles escogidos por el Señor Jesucristo, de acuerdo a lo establecido en la palabra escrita (Salmo 109:8), y entre los presentes, apartan a dos que cumplían todos los requisitos, a José y a Matías, pero la elección final la dejan en manos del Señor por lo cual el versículo 24, que leemos hoy, dice: “Y orando, dijeron: Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muestra cuál de estos dos has escogido”, el temor al Señor, y respeto a hacer todo bajo el direccionamiento de Dios, que es lo primordial en nuestra vida, por lo cual este versículo está vigente para cada decisión que tengamos que tomar, primero orar y pedir que el Señor nos indique los pasos a seguir, reconociendo que Él conoce nuestros corazones y sabe lo que es mejor.

Luego, en el versículo 25, nos habla del propósito específico de su oración, considerando que alguien debía tomar el lugar que Judas dejó. Lo interesante es ver el cómo lo deciden, pues nosotros hoy, consideramos que lo mejor en estos casos es elegir democráticamente, y que todos opinen y voten, pero el versículo 26 nos dice claramente: “Y les echaron suertes, y la suerte cayó sobre Matías; y fue contado con los once apóstoles”, que lejos de nuestra perspectiva electoral..!!, “echaron suerte”… ¿porqué?, porque los dos cumplían los requisitos para ocupar el cargo, pero no está en nosotros la decisión final, sino en el Señor. Amén..!! que siga Dios interviniendo nuestra vida y Él tenga la última palabra.

Pr. Herman Gajardo P.