“8. Jehová cumplirá su propósito en mí; Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; No desampares la obra de tus manos.”

Salmo 138:8

La frase inicial del versículo que leemos hoy, es una de los escritos que nunca debemos olvidar, y que debemos tener siempre presente, pues establece un principio muy importante en los planes de Dios para cada uno de nosotros. En el versículo, David escribió: “Jehová cumplirá su propósito en mí”, enseñándonos que todo lo que Dios diseña y planifica se cumplen a cabalidad, y nada ni nadie puede impedirlo, en sus manos podemos sentirnos seguros, y el propósito que Dios diseñó para ti, y para mí, se cumplirá, pues Dios no se equivoca. Luego, el versículo continúa diciéndonos: “Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre”, Amén..!!, su gran y eterna misericordia nos asegura que todo lo que Dios determina hacer se cumplirá y estaremos con Él por toda la eternidad.

El versículo termina con la siguiente declaración: “No desampares la obra de tus manos”, usted y yo somos la obra de sus manos, todo lo demás que existe fue hecho por su Palabra, pero nosotros fuimos creados por sus propias manos, y sopló vida en nosotros, primero en Adán (Génesis 2:7), y luego en nosotros, los que hemos creído en Él (Juan 20:22), qué tremendo privilegio es el de recibir el soplo de su Espíritu Santo, que es Él mismo en nosotros, y ha prometido estar con nosotros para siempre. Bendito sea el Señor, que nos amó, nos salvó, y viene a buscarnos..!!

Pr. Herman Gajardo P.