“22. Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias.”

Lamentaciones 3:22

Cuando tenemos que enfrentar alguna situación muy difícil, generalmente cuando no vemos la solución o la salida, siempre apelamos a la misericordia de Dios, y eso lo hacemos pues hemos entendido que la misericordia del Señor es eterna, es para siempre, no se termina, no mengua, pues Dios no escatima esfuerzos de amor para con nosotros, y las sagradas escrituras están llenas de ejemplos acerca de su gran misericordia, de hecho, y como ejemplo, podemos leer el Salmo 136, en donde encontramos muchas manifestaciones de la misericordia de Dios, y en que cada versículo termina con la declaración: “porque para siempre es su misericordia “.

En el versículo que leemos hoy, el profeta Jeremías nos enseña una gran verdad: “Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos”, y esto, porque todos nosotros, debido a nuestro actuar, merecemos morir, pues “la paga del pecado es muerte” (Romanos 6:23a), pero la gran misericordia del Señor, nos envió un Salvador, y este mismo versículo termina diciéndonos: “la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro” (Romanos 6:23b), y esto, hoy es una realidad solamente “porque nunca decayeron sus misericordias”, Maravilloso amor y misericordia de Dios para con nosotros, que permanece para siempre.

Pr. Herman Gajardo P.