“12. Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.
13. Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie;
14. sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido.
15. Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.”
Santiago 1:12-15
Cada día estamos expuestos a tentaciones que el enemigo se encarga de enviarnos, y esto lo hace para perjudicar nuestro relacionamiento con Dios, por lo cual la Palabra siempre tendrá una respuesta y una salida a cualquier necesidad, Dios siempre se encargará de ayudarnos en nuestras debilidades y su mano de amor se mantiene extendida hacia nosotros.
Por eso el versículo 12 es enfático en declarar que el varón que soporta la tentación será bienaventurado, porque al vencer recibirá la corona de la vida, pero los versículos siguientes nos aclaran que las tentaciones vienen por nuestra propia concupiscencia (malos pensamientos), y eso nos lleva a pecar y por consiguiente a nuestra muerte.
Pero la gracia de nuestro Redentor sigue vigente y el Señor ha prometido estar con nosotros todos los días, hasta el fin del mundo, y eso nos debe dar confianza que frente a cualquier situación adversa que se nos presente, debemos aprender a descansar siempre en el Señor, el cual es nuestra fortaleza y nuestra roca firme, en la cual estamos fundamentados.
Dios les bendiga y les fortalezca en todo, en el inicio de este año 2021, y ponga siempre su confianza en el Señor, pues solo Él es todo lo que necesitamos para enfrentar todo lo que viene.
Pr. Herman Gajardo P.


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