“4. Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.

5. Ellos son del mundo; por eso hablan del mundo, y el mundo los oye.

6. Nosotros somos de Dios; el que conoce a Dios, nos oye; el que no es de Dios, no nos oye. En esto conocemos el espíritu de verdad y el espíritu de error.”

1 Juan 4:4-6

El apóstol Juan, inspirado por el Espíritu Santo, nos recuerda que nosotros somos de Dios, por lo cual debemos aferrarnos a esta declaración y saber que por ello ya hemos vencido a todo espíritu contrario a Dios, además nos enseña y enfatiza que “mayor es el que está en nosotros, que el que está en el mundo”, y bajo este parámetro podemos sentirnos fortalecidos, y siempre más que victoriosos, pues nosotros no somos del mundo. En el versículo 5, dice que “Ellos son del mundo; por eso hablan del mundo, y el mundo los oye”, y esta Palabra nos confirma el porqué los conceptos bíblicos son siempre rechazados, y es porque los que están en el mundo, están lejos, y sin la cobertura de Dios en sus vidas, por eso nosotros damos gracias al Señor y nos guiamos por sus mandamientos.

El versículo 6 dice claramente que “nosotros somos de Dios”, y nos enseña que “el que conoce a Dios, nos oye; el que no es de Dios, no nos oye”, por lo cual debemos ser pacientes en nuestro ministerio de predicar de Cristo pues los que son del mundo (los que no conocen a Dios) tienden a solo escuchar lo que el mundo y sus filosofías les dictan, y descartan y no escuchan lo que la Biblia enseña, y el versículo termina diciendo que “En esto conocemos el espíritu de verdad y el espíritu de error”, ellos aún están en oscuridad, ellos están bajo un espíritu de error, por lo cual nosotros no podemos ni debemos inmiscuirnos en sus estilos de vida o de gobierno, pues nosotros ya no somos del mundo, el Señor nos sacó de allí, de la misma manera que sacó a Israel de Egipto, nuestra esperanza ahora solo está en Dios y a solo a Él debemos aferrarnos.


Pr. Herman Gajardo P.