“7. Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.

8. Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones.”

Santiago 4:7-8

No basta con saber que es necesario someterse a Dios y a sus enseñanzas, pues saberlo es solo conocimiento de que así debe ser, pero lo importante es obedecer a su Palabra, y sin pedirle a Dios explicaciones. En el versículo 7, que leemos hoy, la orden es imperativa: “Someteos, pues, a Dios”, y no pone alternativas, ni condiciones, es simplemente someterse a Dios, pues Él, que nos creó, sabe lo que es mejor para nosotros, Él sabe de antemano lo que necesitamos, por eso, nuestra única opción es someternos a Él, y a sus preceptos. Luego, el mismo versículo nos da instrucciones precisas: “resistid al diablo, y huirá de vosotros”, las tentaciones, los malos pensamientos, hacer lo indebido, oponerse a lo establecido, el rebelarse a nuestras autoridades, a todo eso debemos “resistir”, y el diablo, huirá de nosotros.

El versículo 8, nos dice: “Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones”, y estos consejos, no ameritan el pensarlos o estudiarlos, solo debemos obedecerlos, ponerlos en práctica, y tendremos la seguridad que Dios se acercará a nosotros, y estará con nosotros. Compruébalo. Da un paso de fe. Decídelo hoy, al inicio de este nuevo año.

Pr. Herman Gajardo P.