“16. Éstos son murmuradores, querellosos, que andan según sus propios deseos, cuya boca habla cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho.”
Judas 16
Judas Tadeo, en este versículo que leemos hoy, nos sigue hablando de aquellos impíos que, no quieren someterse a los preceptos bíblicos establecidos por Dios, o habiendo creído se han apartado del camino, y ahora viven y se comportan como a ellos bien les parece, Judas Tadeo agrega: “Éstos son murmuradores, querellosos”, advirtiéndonos que ellos hablan inventando cosas y situaciones en contra de alguien que ellos quieran difamar, además nos dice que son querellosos, o sea quejosos, se quejan de todo, de lo malo y también de lo bueno, buscan resquicios para quejarse, nada les gusta, nada les satisface, y “andan según sus propios deseos”, o sea , lo que siempre primará en ellos son sus propias opiniones, y nada les hará cambiar su enfoque de las cosas, pues están cegados por el pecado que los domina y les incita a hacer siempre lo malo.
Luego, el versículo agrega: “cuya boca habla cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho”, dándonos a conocer las artimañas usadas por ellos, para destruir solapadamente la fe de los escogidos, engañándolos, adulándolos, haciéndoles creer que tienen algo poderoso en sus vidas, que sus autoridades no lo aprecian, que los subestiman, todo esto lo hacen con el objetivo de que aflore en estos el orgullo, la soberbia de sentirse importantes pero segregados, y con esto causan divisiones, y se aprovechan de estas situaciones para ser considerados como quienes sí los reconocen, los respetan, y tienen una palabra y una salida para esa condición en que los hacen sentirse apocados. Lamentablemente muchos son seducidos por las palabras aduladoras de estos impíos, y caen en sus engaños. Que el Señor fortalezca sus vidas y puedan darse cuenta a tiempo cuando se vean envueltos por estas sucias artimañas.
Pr. Herman Gajardo P.


Sé la primera persona en compartir una reflexión.