“Pero en cuanto a los gentiles que han creído, nosotros les hemos escrito determinando que no guarden nada de esto; solamente que se abstengan de lo sacrificado a los ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación”

Hechos 21:25

Las muchas costumbres y votos que cumplían los judíos, era un inminente problema para los gentiles que comenzaban a creer en el evangelio Señor Jesucristo, pues ellos nunca habían practicado esas costumbres, y era complicado el tener que imponerles que tuvieran que adoptarlas, al respecto el apóstol Pablo simplemente no enseñaba las costumbres judaicas, sino que se limitaba solo a dar a conocer a Jesús como Señor y Cristo descrito en las escrituras, por lo tanto, conversaron al respecto y determinaron lo que hoy leemos en el versículo 25: “Pero en cuanto a los gentiles que han creído, nosotros les hemos escrito determinando que no guarden nada de esto”, o sea, entendieron que no era necesario el guardar las costumbres y ritos judíos, pues lo importante es la persona de Jesús.

En la segunda parte del versículo agrega que: “…solamente que se abstengan de lo sacrificado a los ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación”, o sea, que no coman ni acepten nada que haya sido sacrificado a ídolos, lo cual Dios aborrece, y que no coman sangre ni carne de animal ahogado, y además, que se aparten de fornicación, lo cual, aún mantenemos como norma, en las iglesias evangélicas en estos días.

Pr. Herman Gajardo P.