“16. Y el hombre en quien estaba el espíritu malo, saltando sobre ellos y dominándolos, pudo más que ellos, de tal manera que huyeron de aquella casa desnudos y heridos.
17. Y esto fue notorio a todos los que habitaban en Éfeso, así judíos como griegos; y tuvieron temor todos ellos, y era magnificado el nombre del Señor Jesús.”
Hechos 19:16-17
En el devocional anterior vimos que los demonios conocen muy bien a Jesús, y lo respetan, pero en el párrafo bíblico que leemos hoy, los vemos actuar como realmente son, pues ellos saben que Dios los ha desechado y les espera un cruel final, por lo cual en su ira y enojo intentan contaminar al hombre con sus inmundicias y los dominan y los hacen vivir en el engaño; en el versículo 16 dice: “Y el hombre en quien estaba el espíritu malo, saltando sobre ellos y dominándolos, pudo más que ellos, de tal manera que huyeron de aquella casa desnudos y heridos”, o sea su comportamiento es irracional, animal, diabólico, pues se comportan violentamente y atacan físicamente, ridiculizando a quienes se les oponen en su actuar, sobre todo si no ven la autoridad de Jesús en quien los confronta.
En el versículo 17, leemos que “…esto fue notorio a todos los que habitaban en Éfeso, así judíos como griegos; y tuvieron temor todos ellos, y era magnificado el nombre del Señor Jesús”, y esto pues la autoridad necesaria para enfrentar a los demonios la entrega Dios a través del Espíritu Santo, del cual debemos estar llenos, pues eso es lo que nos da poder, para predicar, para sanar enfermos, para echar fuera demonios, y para glorificar el Nombre de Jesucristo.
Pr. Herman Gajardo P.


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