“10. para que aprobéis lo mejor, a fin de que seáis sinceros e irreprensibles para el día de Cristo,

11. llenos de frutos de justicia que son por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios.”

Filipenses 1:10-11

En el versículo 9, el apóstol Pablo nos comparte acerca de lo que pide en su oración por quienes hemos creído en el Señor Jesucristo, y en el versículo 10, que leemos hoy, nos da a conocer la razón de su intercesión: “para que aprobéis lo mejor…”, Pablo nunca se conformó con menos que lo mejor, él no era un mediocre, él lo había dejado todo por causa de conocer a Cristo (Filipenses 3:8), el encuentro que tuvo un día con Jesús realmente produjo un profundo cambio en él, pues siendo un estudioso y conocedor de las escrituras, solo al conocer a Jesús pudo revelársele el mensaje de Dios para la humanidad, por lo cual cada una de sus palabras ahora tienen un significado que necesitamos escudriñar “a fin de que seáis sinceros e irreprensibles para el día de Cristo”.

El versículo 11, continúa enseñándonos, acerca de lo que es necesario para cumplir el propósito de Dios en nuestras vidas: “llenos de frutos de justicia que son por medio de Jesucristo”, o sea, nada es por nuestro esfuerzo o capacidad, todo es por medio de Jesucristo, y la razón Pablo la describe al final del versículo 11: “para gloria y alabanza de Dios”, Amén..!!, todo tiene una finalidad, un objetivo, una meta, y nuestra vida es para su gloria y su alabanza. Sin Él, no somos nada.

Pr. Herman Gajardo P.